Claudia y Dominic- cuando estabamos comprometidos

Después de haber estado casados por un par de años mi esposo y yo queríamos empezar a tener una familia. En enero 2004, quede embarazada con nuestro primer hijo pero en marzo tuve una pérdida. Con esperanza, en mayo nos enteramos que esperábamos nuevamente. Empece este embarazo con muchos calambres y a través de un ultrasonido me entere que estaba embarazada con mellizos. ¡Estabamos asombrados!

Los bebes a los seís meses

Estuve muy ansiosa durante los primeros meses pero la verdad es que tuve muy pocas complicaciones y los nueve meses fueron hermosos. Fue la época más linda de mi vida. Tan contenta, tan alegre y siempre sonriendome. ¡Creíamos que realmente Dios nos bendecía con dos bebés! A los cinco meses me enteré que eran varones pero nadie más supo porque mi esposo no quiso saber el sexo de los bebés. En esta misma época empecé a sentir movimientos especialmente del lado izquierdo donde estaba posicionado el primer bebé, Matthew. Él era el bebé más grande y fuerte. Tambien a Matthew le escuchaba el corazón con un 'Doppler' que alquilé. El segundo bebé, Steven estaba del lado derecho y más alto en el vientre. Es este bebé a quien no podía sentir mucho y siempre quería asegurame que se encontraba bien.

Durante este embarazo le pedí a mi ginecologa que me hiciera pruebas especificamente para mellizos. Aunque me sentía bien había leído mucho sobre los riesgos asociados con embarazos múltiple. Estaba preocupada y unos de mis temores era tener un parto prematuro. La doctora me negó la oportunidad diciendo que iba a tratar este embarazo como cualquier otro. No me quedé conforme con esta forma de pensar y en el segundo trimestre le pedí que me mandara a un especialista porque este embarazo estaba fuera de lo habitual y estaba considerado dentro de los embarazos de alto riesgo. Pero a todo lo que le preguntaba me decía que "no" que todo estaba "normal" y que no me íba a mandar a ningún especialista porque el embarazo no demostraba ninguna complicación o síntomas de alto riesgo. Ella se mantuvo diciendo que todo estaba bien y que yo estaba paranoica a causa de la pérdida. Cuándo vino el tiempo de dar a luz, me dijo que tenía que ser un parto natural porque mellizo A, Matthew estaba ya cabeza abajo. Mi preocupación no era mellizo A, Matthew, tanto como mellizo B, Steven que estaba cabeza arriba. Sugerí una cesárea y se lo dije muchas veces pero me contestaba que desde que los bebés estaban en dos placentas separadas que debía tener parto natural, que era "más seguro para la madre y una recuperación más rápida". Yo no estaba conforme con estas decisiones pero puse mi confianza en esta doctora pensando que ella era la 'profesional' y que debía saber lo que era mejor para sus pacientes. Hice lo mejor que pude para cuidar a los mellizos durante el embarazo para traerlos a este mundo lo más sanos posible. Me alimenté excelentemente y me cuide al máximo. Mi esposo y mi familia me ayudaron con las tareas de la casa y también para disminuir los riesgos dejé de trabajar seis semanas antes del día del parto.


Embarazada de ocho meses