Es todavía difícil hablar acerca de la pérdida trágica de nuestro hijo Matthew. Las semanas que siguieron fueron muy duras para nosotros. Sufría de insomnio y me despertaba varias veces de noche pensando que todo era un mal sueño. Cuando me daba cuenta de que no era una horrible pesadilla sollozaba incontrolablemente. Cuándo veía el reloj a las 16:00 hrs. reviví a cada momento en esa sala de operacion como clipes verdaderos de película. Si hubiera tenido una opción esa tarde, hubiera muerto al lado de Matthew. Hubiera sido más facil morir que verlo morir a él. Nunca me imagine que perder a un niño dolería tanto. Todos nuestros sueños para él han desaparecido. Aunque somos tan felices con nuestro bebé Steven ciertamente ese día fue el peor de nuestras vidas. Nada podría ser peor que tener un bebé vivo y un bebé muerto al mismo tiempo, sabiendo que ambos estaban perfectamente bien cuando llegué al
hospital esa mañana. Trato de ser fuerte por mi esposo y nuestro bebé Steven. Estoy haciendo lo mejor que puedo en todo sentido. Pero ha sido una experiencia tan horrible que no puedo dejar de pensar "¿que hubiera podido yo hacer diferente?"

Esa semana empecé a dudar de mi fe y preguntaba, "¿Porque nos sucedió esto?" Aunque siempre practicaba mi fe empecé a culpar a Dios y preguntaba, "¿Porque no estuvo Dios allí para ayudarlo a Matthew?" Él era un nene perfectamente sano, casi una libra más que su hermanito. Irónicamente, el significado del nombre Matthew es 'obsequio de Dios'. Recientemente, he estado hablando con el sacerdote de nuestra parroquia para tratar de encontrar respuestas. Me doy cuenta de que no hay respuestas pero todavía sufro distintos estados anímicos.

"Matthew era más hermoso de lo que había soñado,
y más precioso de lo que me había imaginado.
Nunca supe que lo podría querer tanto"

Lo vimos a Matthew un par de veces durante mi recuperación en el hospital. Lo tuvimos en nuestros brazos besandolo, diciendole que lo queremos y lloramos por él. Sacamos fotografías con él e incluso lo presentamos a nuestros familiares esa misma noche. Me recuerdo diciendoles, “Este es Matthew…está muy palido”. Estaba tan mal por todo lo que sucedió pero me alegro que tomamos esas fotos para tener su recuerdo. Espero que él estuvo allí en espíritu y pudo sentir nuestro amor.

En vez de traer a nuestro hijo a casa, mi esposo estuvo esa semana buscando un ataúd y haciendo los preparativos del funeral. El 19 de enero, 2005 una semana después de su muerte el funeral de Matthew tuvo lugar. No podía parar de mirarlo durante esa hora y deseaba poder tenerlo en mis brazos una vez más. Nuestros familiares, amigos y colegas asistieron. Muchos nos han apoyado y les estamos agradecidos. Matthew está enterrado en un cementerio cercano. Él está en una sección de bebés en el mausoleo. Trato de visitarlo cada oportunidad que tengo. No voy como iba al principio pero necesito ir un par de veces por semana. Me he encontrado como varios padres allí que también han perdido a un bebé y nos apoyamos.

 

 

Sufrimos mucho en el hospital y en el funeral pero una vez que estuve en casa el dolor me golpeó con una fuerza tremenda. Tuvimos que devolver ropa y equipo extra de bebés a las tiendas. No sólo hemos perdido a un bebé pero tambien todos los sentimientos especiales que van junto con tener mellizos. Mi situación es diferente de otras madres que sufren por la muerte de un niño porque tengo pena por Matthew y gozo por el nacimiento de Steven al mismo tiempo. Pero la verdad que las primeras semanas la pérdida de Matthew era más fuerte que celebrar la llegada de Steven. Cuándo lo tengo a Steven durmiendo en mis brazos estoy llena de amor por él. Me siento con una felicidad tan grande y una paz inmensa. Estamos tan agradecidos que lo tenemos en nuestras vidas. Sin embargo estoy muy triste que Matthew no esta aquí para disfrutar todas las cosas maravillosas que Steven hará. Aunque ellos fueron hermanos fraternales, Steven es un recordatorio constante de su hermano. Tuve a dos nenes hermosos y ambos deben haber tenido la misma oportunidad a una vida plena y feliz…la muerte de Matthew no fue justo para toda nuestra familia.

 
"Lo que una vez disfrutamos, nunca lo perdemos.
Todo lo que amamos profundamente se convierte
en parte de nosotros mismos"

El sufrimiento de haber perdido a Matthew y en la forma que lo perdi fue tan catastrófico, es como una sombra del dolor que me sigue a todas partes. El proceso de duelo es algo muy personal asi es tan diferente entre mi esposo y yo. Es una experiencia totalmente individual. Algunos se creen que porque lo tengo a Steven tendría que olvidarme de lo que paso pero la verdad es que el duelo no tiene una duración definida. Esta herida tardará en cicatrizarse en el tiempo que sea necesario para mi. Puedo decir que solo el tiempo cura lentamente pero la verdad es que he llorado mucho por mi pérdida. He tenido días muy malos; días cuando sentía que mi llanto nunca iba a terminar. Era como si estuviera en un corredor largo y oscuro. Al final de este pasillo uno esperaría que una puerta apareciera con algun vislumbre de luz. Pero en esos días tan dolorosos no había ninguna puerta ni luz. Me doy cuenta de que mis lágrimas y sufrimiento deben cesar por el bien de mi esposo y bebé Steven. Pero al hacer mis tareas diarias hay momentos cuando yo me siento como si estuviera todavía allí y esto es porque ese pasillo oscuro y largo ha llegado a ser como una parte de mí. Verdaderamente, siento que una parte de mí murió con Matthew esa tarde y aunque yo he sobrevivido esta tragedia yo nunca seré la misma persona que una vez fui. Ha cambiado mi vida, no dire que para mejor ni para peor pero me ha cambiado como persona. Mantengo sus retratos y uno especialmente de los mellizos en mi mesa de luz. Diariamente le digo que lo quiero, que lo extraño y que sinceramente siento lo que sucedió. Indudablemente nunca lo olvidaremos. Matthew siempre será nuestro hijo y hermano mellizo de Steven.

La herida de haberlo perdido nunca se desaparecerá completamente pero el dolor no me impedira seguir adelante como persona. Siento que esta herida se esta empezando ha cicatrizar y que me esta volviendo el deseo para seguir adelante con la vida. El amor y apoyo de mi familia y amigos, mi fuerza de voluntad y aprendiendo más sobre vasa previa me han dado la virtud de vencer lentamsente esta tragedia, cambiarlo todo en fuente de esperanza y amor. Yo no culpo más a Dios porque me doy cuenta de que mi Dios nunca permitiría que tal acontecimiento suceda a una pareja que estaba preparada para traer a sus bebés a su casa. Más bien El ha guiado a las personas correctas que esten en mi vida para ayudarme durante este tiempo tan dificil. También siento la presencia espiritual de Matthew. Es una cercanía renovada que yo ahora percibo aunque su presencia física no esta. A veces cuando Steven me mira con esos ojitos tan hermosos y con una sonrisa que me llena el corazón de felicidad, tengo un sentimiento como si Matthew se estuviera sonriendo por medio de él para dejarme saber que se encuentra bien. También lo he visto a Matthew muchísimas veces en mis sueños y siempre lo veo tranquilo y feliz. Quizas es él que me visita cuando duermo para asegurarme que esta claramente en paz en el cielo con nuestro Señor. Encuentro una sensación de tranquilidad pensando que un día lo veré otra vez. Quizás cuando llegue ese día sabré porque esto nos sucedió y finalmente encontrare la paz eterna.

Steven, mellizo de Matthew, a los 3 meses